(Continuación del artículo realizado por Rafael en el portal).-
El 900 preGM Turbo nos parece a todos un coche de prestaciones más que respetables, pero la verdad es que nos cuesta reconocerlo como una máquina de competición.
Durante los años ochenta, era fácil abrir cualquier revista de coches y encontrar reportajes sobre carreras de copas monomarca, con parrillas llenas de R-5, Citroen AX y demás. Sin embargo en otros países como Inglaterra fueron más imaginativos y los pilotos que querían competir en series en las que todo el mundo dispusiese del mismo coche podían elegir el 900 Turbo.
Atrás en 1987 los conocidos preparadores británicos Abbott Racing, especializados en potenciar exclusivamente modelos de Saab, y el importador de la marca en Inglaterra se pusieron manos a la obra y organizaron, bajo el manto del British Automobile Racing Club (BARC), el campeonato Saab Turbo Mobil Challenge, en el que solo podía participar el 900 Turbo 8. Como es de esperar del nombre del campeonato, el patrocinio principal correspondía a la petrolera Mobil.
Las carreras se celebrarían en circuitos británicos clásicos como Silverstone, Brands Hatch, Donnington Park, o Snetterton, en mangas de 10 ó 12 vueltas, y dos categorías: Profesional o Amateur. En la categoría Profesional compitieron pilotos poco conocidos por estos lares, pero de renombre en Inglaterra, como Gerry Marshall, Tony Dron, Tiff Needell o el mismo Lionel Abbott de Abbott Racing. Al ganador se le concedían 10 puntos, al segundo 9, al tercero 8, y así hasta el décimo clasificado que obtenía un punto. Otro punto adicional era para el piloto que conseguía la pole position o la vuelta rápida en carrera.
Los coches eran los 900 Turbo 8 válvulas, con carrocería de dos puertas sedán. Se puede considerar que esta carrocería es más rígida que la de tres puertas con portón trasero y más adecuada para competición. Las modificaciones, aparte de las típicas en cuanto a seguridad (arnés, arco antivuelco, etc.) eran escasas y debían estar permitidas por el reglamento. Asi, el motor era prácticamente de serie, solo se podía tocar la válvula waste gate o anular el APC; en el chasis podía instalarse el kit de suspensión deportiva “oficial” que podía comprarse en cualquier Servicio Oficial de la marca; el sistema de escape podía cambiarse siempre que fuera a partir del colector; la caja de cambios, de serie, salvo un embrague AP Racing de competición; en frenos, pastillas y liquido de competición; y alerones y spoilers de serie. Por último, los neumáticos eran slicks de Pirelli, por supuesto todo el mundo calzaba los mismos con llantas de serie.
El campeonato solo duró dos años, 1987 y 1988. Los 900 eran rápidos y los tiempos que marcaban en los circuitos ingleses eran cercanos a los que lograban coches más preparados en el Campeonato de Turismos Británico (el BTCC), pero el número de pilotos inscritos no era grande y poco a poco Saab GB perdió interés en su continuidad.