Marca de automóviles
construidos a partir de 1947 por la firma sueca Svenska Aeroplan Aktieblolaget,
industria aeronáutica con sede en Linköping. Junto con los Volvo,
los Saab son los únicos automóviles construidos en la
península escandinava, y aunque surgieron como vehículos
utilitarios, han contribuido a aumentar el prestigio cualitativo y la
supremacía tecnológica que la industria automovilística
sueca había adquirido gracias a los mas antiguos y grandes Volvo.
Como fábrica de aviones, la Saab fue fundada en 1937 cuando
comenzó a construir bajo licencia de la firma alemana Junkers y de
norteamericana Northrop-Dougas, bombarderos bimotores para la aviación
militar sueca. La primera fábrica de la empresa tuvo su sede en
Trollhättan, en las cercanías del lago Vänern.
Durante
la guerra, los responsables de la fábrica decidieron, una vez acabado el
conflicto, unir la fabricación de automóviles a la de aviones.
Los proyectos fueron concluidos antes de 1947. Se trató de un modelo
bicilíndrico con tracción delantera, dotado de una
carrocería redondeada y aerodinámica. Su motor, derivado en
cuanto a estructura de los DKW de aquella época, tenía un ciclo
de dos tiempos y se hallaba colocado transversalmente en voladizo sobre el eje
delantero. Su cilindrada era de 764 CC y su potencia de 25 CV a 3.800 rpm. Con
una longitud de 3.92 m y una anchura de 1.62 m, este primer Saab tenía
una línea estilizada de clara inspiración aeronáutica.
A pesar de que las pruebas demostraron la total eficacia del
vehículo, su entrada en producción fue retrasada a unos 3
años con relación a la presentación del prototipo. El
primer Saab de serie, denominado modelo 92, apareció en 1949.
El
éxito de este automóvil, aunque no adoptó las proporciones
de fenómeno comercial, fue considerable desde el principio. El
público sueco, que hasta entonces siempre había tenido que
recurrir a automóviles utilitarios de importación, acogió
favorablemente el nuevo vehículo nacional, tanto más cuanto que
ofrecía una serie de ventajas que no todos sus competidores
poseían. El tipo 92 era de línea aerodinámica y moderan
(que permaneció casi sin cambios durante más de 25 años),
podía albergar cómodamente 4 personas, era resistente, adecuado
para el clima nórdico, gozaba de una eficiencia a toda prueba y su coste
de mantenimiento era moderado.
Gracias a la elasticidad de su propulsor
bicilíndrico de dos tiempos, la tracción delantera y la excelente
estabilidad (las suspensiones disponían de barras de torsión),
este utilitario resultó de conducción agradable. Empleado en
rallies desde 1951 y favorecido por los coeficientes que entonces daban ventaja
a los automóviles de menor cilindrada, demostró unas
posibilidades excelentes. En este mismo año consiguió el primer
lugar del Campeonato Femenino de Suecia de dicha especialidad y, al año
siguiente, fue primero en la Copa de Damasa de Rally de Montecarlo. Otros
éxitos, siempre con equipos femeninos, fueron obtenidos en 1953 en los
Rallies de los Tulipanes, de Suecia, de Medianoche y de Noruega.
Mientras tanto, en 1952, el modelo sufrió sus primeras
modificaciones desde el día de su presentación. Más que de
modificaciones, se trató de mejoras, como la ampliación de la
luneta trasera, una mayor capacidad de maletero y la adopción de nuevos
asientos más confortables. Dos años más tarde
apareció el 92 B, idéntico al anterior, pero con una potencia
aumentada de 25 a 28 CV gracias a la adopción de un nuevo carburador. En
marzo de 1954 salió de la fábrica de Trollhättan el Saab
número 10.000. En ese mismo año, la empresa instaló en
Goteborg una nueva fábrica destinada a la construcción de motores
y cambios de velocidades.
La primera variación substancial
respecto a la versión original se produjo en 1955, cuando el modelo 92 B
fue substituido por el tipo 93. El nuevo automóvil, aunque conservaba
inalterada la típica línea redondeada de la carrocería,
disponía de un motor de 3 cilindros también de 2 tiempos, de 748
cc, con tracción delantera. Su potencia era entonces de 33 CV DIN. Otras
variaciones concernían a las suspensiones (muelles helicoidales en vez
de las barras de torsión), al diseño de la calandra y a los
acabados interiores. El cambio de velocidades, aunque enteramente nuevo,
continuaba siendo de 3 marchas.
Con el modelo 93, la marca sueca obtuvo
su primer triunfo absoluto en una carrera internacional: en el rally de
Wiesbaden (Alemania) de 1956. En ese mismo año, este modelo
repitió el éxito en el Great American Mountain Rally y en el
Rally de Córcega.
En el otoño de 1957 apareció una
evolución del 93, entrando en producción el 93B, dotado de frenos
más eficientes, un nuevo parabrisas curvado sin montaje central y una
instalación eléctrica más eficiente. Al año
siguiente se propuso una versión deportiva del 93, el modelo 750 GT, con
motor de 45 CV, cambio de 4 marchas y una velocidad máxima de 150 km/h,
hecha posible gracias a la estilización de la carrocería. La
serie de los Saab 93 finalizó en 1959 con la versión F, cuya
única modificación se refería a la articulación
delantera de ambas puertas. Simultáneamente fue presentado el tipo 95,
versión break del 93, cuyo motor, también de 3 cilindros y 2
tiempos, tenía una cilindrada aumentada a 843 cc y una potencia de 38 CV
DIN.
Este mismo motor fue montado en 1960 en el nuevo Saab 96, nuevo
únicamente por la mayor superficie acristalada y por el maletero de
mayor capacidad, pero esencialmente idéntico en su aspecto a los modeles
anteriores. La versión GT conservó aún durante un par de
años el motor tricilíndrico de 750 cc (que aunque más
pequeño, era más potente que el nuevo 850), siendo dotado de las
mismas mejoras estéticas del tipo 96. En 1962, también el GT fue
equipado con el motor de 850 cc, en versión con 3 carburadores de 52 CV,
siendo cambiada su denominación por la de Saab Sport en vez de 750 GT.
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Este modelo fue dotado asimismo de
un nuevo sistema de lubricación independiente, mediante el cual la
mezcla de aceite y gasolina, indispensable en los motores de dos tiempos, se
producía automáticamente en el propio motor. Otra
innovación, experimentada en el Sport y posteriormente trasladada a los
modelos normales, fue la adopción de frenos de disco en las ruedas
delanteras.
Precisamente con el modelo 96 Sport, la Saab obtuvo sus
éxitos más prestigiosos en el sector deportivo. Por dos veces
consecutivas, en 1962 y 1963, este sorprendente automóvil obtuvo una
victoria absoluta en el Rally de Montecarlo, conducido siempre por el probador
de la marca, Eric Carisson (en 1962 formando pareja con Gunnar Gabón y
en 1963 con Gunnar Palm). En materia de rallies, cabe recordar que, tras los
primeros éxitos de loas años cincuenta y en el terreno
internacional, la Saab ganó en 1957 el Campeonato Europeo y
continúo dominando sin rivales en todas las competiciones escandinavas,
saliendo como el automóvil a batir incluso en la mayoría de
manifestaciones internacionales.
Volviendo a la producción de
serie, en 1964 también el Saab 96 normal fue dotado de un cambio de 4
velocidades, así como de una nueva instalación de frenado de
doble circuito en diagonal. La potencia de su motor, de los 38 CV originales,
pasó sucesivamente a 40 y 42, mientras que la del 96 Sport llegó
en 1965 a la considerable cota de 55 CV DIN. También el aspecto exterior
experimentó algunos retoques que, sin embargo, no variaron la antigua y
agradable línea de 1947. El número de Saab construidos
alcanzó a finales de 1965 la cifra de 250.000.
Fue un resultado
indudablemente apreciable, conseguido con un tipo único de
automóvil y al que las versiones introducidas y las mejoras aportadas no
impidieron alcanzar una inmutabilidad de 20 años. Por ello, hacia la
mitad de los años sesenta, los responsables de la empresa comenzaron a
estudiar un modelo completamente nuevo, de clase media, destinado a completar
la gama de la marca y a llenar el vacío existente en el mercado nacional
entre los pequeños Saab y los grandes Volvo. En 1966 comenzaron las
pruebas en carretera del nuevo modelo, que fue presentado oficialmente en 1968
con la denominación de Saab 99.
Se trataba de una berlina de 5
plazas y 2 puertas cuya línea, aunque distinta de la del modelo 96,
conservaba la estética típica de la marca, sobre todo en
comparación con la forma más bien poligonal que caracterizaba las
berlinas europeas de aquella época. El motor del Saab 99 era de 4
cilindros en línea, de 1.709 cc. construido por la Triumph
británica; poseía distribución por árbol de levas
en cabeza accionada por cadena y una potencia de 85 CV SAE a 5.500 rpm. La
transmisión, que comprendía un cambio de 4 velocidades, actuaba
en las ruedas delanteras. La instalación de frenado poseía 4
discos con servofreno de depresión.
El nuevo Saab
permaneció sin cambios durante 3 años hasta que, en 1970, se
fabricó también en versión de 4 puertas. En 1971
salió con un segundo motor, también de construcción
Triump, con una cilindrada aumentada a 1.854 cc y una potencia de 88 CV DIN.
Simultáneamente, todos los modelos de la marca, fueron equipados con un
dispositivo especial, similar a un limpiaparabrisas en miniatura, para la
limpieza de los proyectores delanteros. En 1972 se introdujeron otros
accesorios interesantes; entre éstos figuraba un sistema para el
calentamiento eléctrico del asiento del conductor. En el mismo
año, la marca presentó el modelo 99 EMS, automóvil con
características deportivas y con carrocería idéntica a la
del 99 en versión de dos puertas, pero dotada de un nuevo motor de 4
cilindros, de 2l construido y proyectado por la Saab.
Desde 1973, el
motor Triump, de 1.850 cc, se monta solamente en el tipo 99 X 7, versión
económica del modelo, mientras que el 99 2.0, el 99 E, el 99 L, el EMS y
el 99 Combi coupé (versión fase-back, aparecida en 1974) llevan
el motor de 2 l Saab alimentado por inyección. Todos estos modelos
pueden suministrarse con cambio automático y su velocidad máxima
va desde los 160 km/h del X7 hasta los 180 del EMS (118 CV DIN).
Volviendo al antiguo Saab 96, hay que decir, que casi
simultáneamente a la aparición del tipo 99, el utilitario de la
marca fue dotado de un nuevo motor: un modelo de 4 cilindros en V de
construcción Ford (alemana). El motor de 3 cilindros, de 2 tiempos y 950
cc, que tantas satisfacciones había dado a la marca en el sector
deportivo, fue abandonado, pues se consideró que había llegado al
límite de sus posibilidades y que su ciclo de 2 tiempos acarreaba un
consumo excesivo en relación con sus prestaciones. Por otra parte, en
Alemania corrió la misma suerte el motor análogo que equipaba los
Auto Union-DKW. La cilindrada de Ford de 4 tiempos que pasó a equipar al
modelo 96, era de 1.498 cc. Aunque conservó la acostumbrada
carrocería en forma de huevo, mejorada y modernizada, pero
innegablemente vieja y de dimensiones reducidas, el modelo perdió su
carácter de utilitario, convirtiéndose en un automóvil
medio (o seudomedio). Dicho modelo, tanto en versión berlina como
station wagon, continuó fabricándose sin variaciones de
importancia y figura en el catálogo junto con el tipo 99.
Después de que el 96 fuese dotado del nuevo motor Ford, el
tricilíndrico de dos tiempos, antes de ser abandonado definitivamente,
continuó equipando durante algún tiempo el Saab Sonett,
pequeño coupé deportivo de 2 plazas con carrocería de
plástico baja y estabilizada, aparecido por primera vez en forma
experimental en 1956. En la versión de 1966, denominada Soneto II, el
modelo de 3 cilindros Saab llegó a suministrar 60 CV, lo cual bastaba
para mover dicho automóvil a mas de 170 km/h. Posteriormente,
también el Soneto fue dotado del motor Ford V4, sólido,
económico y muy eficiente, pero nada brillante. La fabricación
del Soneto, que siempre estuvo circunscrita a un número muy bajo de
ejemplares fue donada definitivamente en 1973. |